Más tecnología, diagnóstico y nuevas oportunidades para el equipamiento

La evolución de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción está transformando las operaciones de reparación y mantenimiento y eleva la demanda de equipos de diagnóstico, calibración y comprobación cada vez más especializados.
El vehículo que entra hoy en un taller poco tiene que ver, desde el punto de vista tecnológico, con el de hace apenas unos años. Cámaras, radares, sensores, sistemas de frenada automática, mantenimiento de carril o asistentes de velocidad forman ya parte del equipamiento habitual de los vehículos nuevos y están cambiando progresivamente las necesidades de los profesionales de la posventa.
La normativa europea está acelerando esta transformación. El Reglamento General de Seguridad de la UE introdujo de forma progresiva nuevos sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), con funciones como la asistencia inteligente a la velocidad, la detección de obstáculos mediante cámaras o sensores, los sistemas de mantenimiento de carril y la frenada automática de emergencia. Desde julio de 2024, estos requisitos se aplican a todos los vehículos nuevos comercializados en la Unión Europea.
Para el taller independiente, la consecuencia es clara: reparar un vehículo moderno exige cada vez más capacidad para diagnosticar, verificar y, cuando sea necesario, recalibrar sus sistemas electrónicos de seguridad.
Más electrónica, más necesidad de equipamiento especializado
Una sustitución de parabrisas, una intervención en la dirección o una reparación de carrocería pueden afectar al funcionamiento de cámaras y sensores que forman parte de los sistemas ADAS. Por ello, disponer de equipos capaces de realizar diagnósticos precisos y procedimientos de calibración adecuados se está convirtiendo en un elemento cada vez más relevante dentro de la estrategia de equipamiento del taller.
Esta evolución abre un campo de oportunidades para los fabricantes, distribuidores e importadores de bienes de equipo para automoción. Equipos de diagnosis multimarca, sistemas de calibración ADAS, alineadores, elevadores, comprobadores y soluciones de conectividad tienen que evolucionar al mismo ritmo que los vehículos.
Pero el reto no es únicamente disponer de la máquina adecuada. También resulta fundamental contar con información técnica actualizada, software, procedimientos de calibración y formación especializada que permitan utilizar correctamente estas tecnologías.
El acceso a los datos del vehículo cobra protagonismo
A esta evolución tecnológica se suma otro cambio relevante para el sector. En junio de 2026 se publicó el Reglamento Delegado (UE) 2026/699, que actualiza las reglas relativas al acceso a la información de diagnóstico a bordo (OBD) y a la información necesaria para la reparación y el mantenimiento de los vehículos.
La nueva regulación establece condiciones y procedimientos para el acceso seguro a la información OBD por parte de los operadores independientes y contempla mecanismos de autenticación de las herramientas de diagnosis y, en determinados casos, de los operadores. También establece requisitos relacionados con la ciberseguridad de las herramientas y de sus fabricantes.
Especialmente relevante para el sector de bienes de equipo es que la normativa contempla expresamente operaciones como la calibración dentro de los accesos que pueden estar sujetos a procedimientos de autenticación. Asimismo, cuando se cumplen las condiciones establecidas, los fabricantes de vehículos deben proporcionar las credenciales necesarias para acceder a la información OBD requerida.
La Comisión Europea señala además que los fabricantes de vehículos deben proporcionar a los fabricantes de herramientas de diagnosis la información técnica necesaria para que puedan desarrollar herramientas genéricas para talleres multimarca.
Una oportunidad para anticiparse al cambio
La transformación del parque automovilístico plantea así un doble desafío para los talleres: invertir en equipamiento y actualizar continuamente sus conocimientos y capacidades técnicas.
Para los asociados de AFIBA, esta evolución representa también una oportunidad. La creciente complejidad electrónica del vehículo hace que el equipamiento del taller deje de ser únicamente una cuestión de maquinaria y pase a integrar cada vez más software, conectividad, acceso a datos, ciberseguridad y servicios asociados.
La propia Comisión Europea está avanzando, además, hacia unas inspecciones técnicas que tengan en cuenta la evolución tecnológica del parque. Su propuesta de revisión de las normas de inspección periódica contempla nuevos controles sobre sistemas electrónicos de seguridad, incluidos los sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
El taller del futuro, por tanto, no será únicamente un espacio equipado con maquinaria: será un entorno tecnológico capaz de diagnosticar, calibrar y mantener sistemas cada vez más sofisticados. Y para hacerlo posible, fabricantes e importadores de bienes de equipo tendrán un papel fundamental.
AFIBA seguirá siendo un punto de encuentro para un sector llamado a acompañar esta transformación y a proporcionar a los profesionales de la posventa las herramientas necesarias para afrontar los nuevos retos de la reparación y el mantenimiento del vehículo.
